La NEUROLOGÍA cada día confirma que el coeficiente intelectual depende en la mayoría de los casos, más de la estimulación, que de la genética.
Esa es la mejor noticia para quienes desean que sus hijos triunfen en la vida, haciendo depender su éxito de lo que ellos hagan y no del destino.
Nuestros programas combinan estratégicamente la Enseñanza Precoz, la Estimulación Adecuada y la Programación Neurolingüística, para desarrollar el potencial intelectual de los niños. Hoy los ponemos a disposición de padres e instituciones educativas a unos precios muy favorables, para que ningún niño se quede atrás.
En SUPEREDICIONES, depuramos programas de estimulación para desarrollar la inteligencia de los niños. Después de ser analizados desde la Psicología, la Neurología y la Pedagogía, se los ofrecemos a padres, maestros e instituciones educativas para ser usados con toda confianza en el campo de la educación.
Desde antes de nacer el cerebro de los niños empieza a recibir estímulos para construir las estructuras sinápticas entre sus neuronas. La estimulación es un hecho que se da de manera involuntaria por la interacción con el ambiente. No debemos hablar de hacer estimulación temprana, sino más bien de hacer estimulación adecuada. Así no hagamos nada concreto, el niño está siendo estimulado por el entorno. El meollo del asunto es si controlamos los estímulos o dejamos las cosas a la deriva.
Actividades como leer, aprender idiomas o hacer cálculos matemáticos, son funciones del cerebro y su aprendizaje es más fácil si se empieza a temprana edad. Podríamos utilizarlas para generar estimulación adecuada, teniendo en cuenta que son habilidades que va a necesitar toda la vida. La ventaja de empezar a tiempo es que un niño de un año no pregunta si las cosas son fáciles o difíciles, a él sólo le interesa que sean divertidas. Desde la estimulación se puede propiciar la genialidad o inducir a la mediocridad del niño. Lo mejor de todo es que ya es una elección. ¿Y usted ya eligió?